¿Sabes trabajar en equipo? (Clave en Criminalística)

Se muestran a tres peritos a un costado de las vías de tren analizando el lugar recientemente calcinado.
¿Sabes trabajar en equipo? (Clave en Criminalística)


 El Criminalista Colabora y Gestiona. 

Creer que un criminalista es un lobo solitario, es un error. Es verdad que en ocasiones tenemos que conducir ya transcurrida la media noche, solos y con nuestros pensamientos, en dirección hacia donde ha ocurrido algo, por caminos que, a veces, ya hemos transitado o procesado criminalistamente, pero que, guardamos en la memoria como si fuera ayer, o bien, porque habrá un juicio próximamente que nos ha obligado a recordar detalles importantes de aquellas investigaciones. También en algunos días de guardia, llega la hora de salida de algunos colaboradores, dejando nuestro espacio de trabajo de oficina envuelto en un ambiente de silencio, lejos del bullicio y lleno de pensamientos; en su mayoría, razonamientos relacionados con algún caso que tenemos atrasado. Sin embargo, el mayor potencial del pensamiento analítico que da un mejor orden a las ideas cuando estamos solos resolviendo algún problema, cuando vamos con la mente trabajando a un lugar distante por la noche y solos, es el que se da, cuando compartimos un problema con algún colaborador, y este, con su experiencia y conocimiento, nos aporta una perspectiva distinta o similar y confirmativa a nuestras hipótesis. Y no solo se da en la colaboración de trabajo de oficina, también se da, en el trabajo multidisciplinario de procesar un lugar de hechos en colaboración; de un fotógrafo forense, de un encargado de planimetría, de un médico, un químico, un policía investigador, seguridad pública, u otro criminalista que este en apoyo a un caso en particular o muy complicado. Todos son personas que aportan información, y nosotros, gestionamos información, especialmente, para resolver problemas desde diferentes perspectivas.


A veces en el contexto universitario, alumnos estudiantes de criminalística, toman la decisión de no colaborar con algún compañero, pues les parece poco agradable para el trabajo en equipo, así pues, les parece poco trabajador, incluso, encuentran poco valor en sus conocimientos sobre el tema excluyéndolo del trabajo colaborativo. Y para esta última observación, cuando se excluye a un integrante, está la mano del docente como mediador e identificador de estos problemas, y quien tratará de motivar y estimular algunas características, cualidades y destrezas para propiciar el trabajo en equipo. Sin embargo, es preferible que la persona, en este caso el estudiante, logre identificar qué aspectos debe trabajar en sí mismo para sentirse capaz de, no solo desenvolverse en equipo, sino, hacer que los demás trabajen en equipo. Esto hace el criminalista, esto hace cualquier investigador forense. Se trabaja a diario con personas de diferente ciudad, creencia, nivel académico e ideología, y a pesar de todo, ninguna es razón para impedir trabajar con un mismo objetivo. Es por ello por lo que, el criminalista o cualquier investigador forense, debe ser un líder; pues una de sus cualidades para lograr trabajos importantes y resolverlos, es hacer que las personas hagan lo que él como especialista, sabe que se debe hacer para que un caso tenga un buen resultado. Dirigir a un policía u a otro perito cuando realizas protocolos de aseguramiento de armas, es un ejemplo de cuándo es necesario hacer que las personas hagan lo correcto, no solo para que el caso sea jurídicamente estable, sino, para salva guardar la seguridad de todos los presentes.


Cada que compartes una hipótesis con un compañero o colaborador, considerando que, el caso que realizas le pudo haber pasado a alguien más, o si no es así, las ideas que te compartan pueden servir para observar un fenómeno en otras maneras que no consideraste, hacen de ese trabajo, un trabajo muy cercado a la colaboración colegiada, claro, siempre y cuando esté presente y funcionando, la autonomía técnica y la independencia de criterio. Entonces, bajo la dinámica del trabajo en equipo, no pude existir la discriminación, “la no disposición de aquellos elementos por algunos individuos puede obstaculizar en un equipo la consecución de sus objetivos, definidos para alcanzar los resultados previstos, y consecuentemente, dificultar su integración en las dinámicas organizacionales donde se haya adoptado” (Torreles, 2011). El objetivo común de los investigadores forenses es descubrir lo que ha ocurrido siendo objetivos e imparciales. No puedes privarte de descubrir teniendo el pensamiento de que alguien no te cae bien y por ello no deseas colaborar.


Se muestra a un grupo de personas en circulo compartiendo ideas dentro de una oficina minimalista.
¿Sabes trabajar en equipo? (Saber hacer, saber estar, saber ser)

“No es sólo saber que para trabajar en equipo tienes que hablar con los compañeros, cooperar, sino que se tiene que saber hacer, saber estar y saber ser” (Echeverria et al 2008, citado por Torreles, 2011)

 

Intentas Trabajar en equipo, pero ¿Cuentas con esa Competencia? ¿Sabes Hacerlo?


¿Eres una persona competente para el trabajo en equipo? “La competencia de trabajo en equipo incluye el conocimiento, principios y conceptos de las tareas y del funcionamiento de un equipo eficaz, el conjunto de habilidades y comportamientos necesarios para realizar tareas eficazmente, sin olvidar las actividades apropiadas o pertinentes por parte de cada miembro del equipo que promueve el funcionamiento del equipo eficaz” (Cannon-Bowers et al., 1995: 336-337). Es decir, es necesario saber hacerlo, saber convivir y saber propiciar un ambiente agradable con tus semejantes. Si acaso eres una persona reservada, eso no te impide, ser siempre respetuoso, decir buenos días, decir las palabras mágicas “por favor y gracias” y considerar que, cuando alguien decide analizar un problema contigo, está ocupando tiempo de su trabajo para apoyarte con el tuyo, y eso hay que reconocerlo como el mejor acto de compañerismo y sentido común. Así también cuando procesas un lugar, asignar roles a tus colaboradores con actividades específicas ayudará a mantener el espíritu colaborativo, y para lograr asignar adecuadamente tareas, siempre es necesario conocer un poco a la persona, sobre todo, conocer las cualidades más destacadas de ella. 


Dimensiones del Trabajo en Equipo que Debes Comenzar a Ejercitar.


Haciendo un análisis de los autores Cannon – Bowers (1995, citado por Torreles, 2011), Baker (2005) y Rivas Tovar (2010), he considerado algunas áreas y aspectos que debes ejercitar inmediatamente para desarrollar tus competencias, en este caso, ser una persona competente que sabe trabajar en equipo. A continuación, te describo cuáles son esas dimensiones:


Tener objetivos claros y comunes. El objetivo principal y sobre otros objetivos que pueden variar de acuerdo con la empresa donde trabajes, es el descubrir la verdad, descubrir qué ocurrió. Y para cada investigador forense que colabore contigo, es el mayor reto y móvil para trabajar unidos. Pues como bien dicen, dos cabezas trabajan mejor que una, más aún cuando se aplican los mismos métodos para los mismos fines. 


Tener roles claros de cada individuo. El criminalista por lo general realiza la función de líder y responsable de la escena, y este mismo, debe dirigir tanto a la policía que resguarda el lugar, como a cualquier colaborador que ingrese al área de protección. Nadie ingresa si no tiene un rol establecido y documentado en la cadena de custodia, así como nadie realiza otras funciones si no están dirigidas y documentadas por el criminalista coordinador. 


Compartir conocimiento constantemente. La información tiene un valor incalculable. Cuando esta se comparte se genera un vínculo importante entre los individuos que la reciben y los que la ofrecen, más aún, cuando esa información está acompañada de enseñanza, de una anécdota o de un nuevo paradigma que analizar. Bajo este contexto, se van formando lazos de una comunidad, más que de un simple grupo de trabajadores.


Aceptar cambio de roles, de liderazgo o coordinación. Cuando se realizan trabajos multidisciplinarios y estos permiten hacer cambios en los roles, sobre todo, en el líder del equipo, se va dando importancia a los demás integrantes, en el aspecto de que, ni están solos para resolver el problema ni se desconfía de la capacidad de cada uno de ellos.


Tomar decisiones consensuadas. Después de un intercambio de perspectivas, técnicas y métodos, es momento de llegar a conclusiones y de ellas obtener la más aptas para el desenvolvimiento científico, que nos acerque a la objetividad y la imparcialidad. Analizar las ventajas y desventajas para lograr un consenso entre los integrantes del equipo que nos acerque a una solución clara y participativa. Dos cabezas son mejor que una, y si algo se llega a pasar por alto, alguno de los integrantes podrá señalarlo con miras a elevar la calidad del trabajo.


Mantener comunicación constate y plantear las preguntas adecuadas. La comunicación es importante, no hay forma de generar conocimiento sin comunicación efectiva, y la comunicación efectiva se da cuando podemos mirar al mismo nivel de experticia a nuestros colaboradores entendiendo las necesidades de ser escuchados y de ser parte de un grupo. Todos pueden aportar conocimiento y nuevas formas de mirar los problemas. Es esencial realizar las preguntas adecuadas, es decir, siempre es bueno saber que parte del conocimiento nos interesa, esto ayudará a que la colaboración sea más productiva. En algunas personas les costará más elaborar preguntas adecuadas y otros quizá por su personalidad les constará más comunicarse de forma abierta y concreta, sin embargo, la buena disposición y el buen ambiente de trabajo, debe ser factor para ejercitar la paciencia y el sentido común, porque, todos podemos aprender algo nuevo de cualquier persona. 


Retroalimentación de los integrantes. Siempre es bueno que después de un trabajo colaborativo, se hable de qué errores se cometieron y cómo podrían mejorarlos si volvieran a presentarse. En este ejercicio es bueno identificar los problemas que no se tuvieron previstos y cómo pudieron haber sido solventados. Los sentimientos que surgieron de los integrantes y cómo sobrellevaron las contrariedades. La retroalimentación es importante, pues, no será la primera vez que se trabaje en equipo, y estos elementos podrán ser mejorados gradualmente cada que se presente la oportunidad de volver a trabajar juntos.


Citas:

Torreles, C, Coiduras, J, Isus, S., Carrera, X., Georgia, P., Cela, J. (2011) Competencia de trabajo en equipo: Definición y Categorización. Profesorado. Revista de Currículum y formación de profesorado, Vol. 15 (3). Año 2011. PP. 329-244. Recuperado de https://www.redalyc.org/pdf/567/56722230020.pdf
Rivas Tovar L. (2010) Monografía sobre trabajo de equipo. Consultado en  https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/72089/TRABAJO_EN_EQUIPO.pdf

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