Evidencia Biológica: Fuentes principales de ADN

 

Se muestran dos peritos con protección de bioseguridad, fotografiando fluorescencias de fluidos biológicos.
Evidencia Biológica: Fuentes de ADN

La evidencia biológica ha tomado fuerza a través de los años, pues, la tecnología y avances científicos han permitido que sean usadas de manera oportuna cuando se trata de identificar personas e identificar fluidos, enfermedades, virus y bacterias. Sin embargo, la efectividad de estos indicios que servirán de evidencia para la detección de características individuales en las personas dependerá mucho del método, de la buena práctica y de la correcta capacitación del personal quien recolecta las muestras. En este aspecto se debe considerar que, al ser organismos biológicos, un trato inadecuado en el proceso de recolección y conservación degradará nuestro material sensible hasta perderse por completo.


Criminalística y ADN


La evidencia biológica se puede definir desde el punto de vista legal y criminalístico como: “Una evidencia física de origen orgánico, compuesta por tejidos, células, fluidos, según sea la fuente, que generalmente se encuentra como evidencia traza” (ICITAP, 2015; p.129). Si hacemos memoria, la evidencia traza es aquella que se encuentra sobre nivel de suelo y que puede ser determinada con técnicas de observación a ras del plano de sustentación (piso), los elementos que se pueden encontrar con esta naturaleza son: orina, sudor, saliva, semen y sangre.  Estos fluidos al ser segregados por el cuerpo humano tienen contacto directo con el epitelio cediendo células epiteliales que contienen códigos genéticos completos, con moléculas de ADN (ácido desoxirribonucleico) contenidas no solo en este tipo de células, sino, en todas las células nucleadas que el proceso diferenciación celular distribuye por todo el ser humano.


La molécula de ADN tiene la característica de almacenar información concreta de la herencia y registrar cambios precisos en el linaje de las personas a través de las generaciones, impulsados por el medio ambiente u otros factores del entorno, haciéndolos muy diferenciales de todos los demás seres humanos, de tal manera que, incluso los hermanos, gemelos o en el caso de gemelos univitelinos que tienen una secuencia de cromosomas idéntica, guardan diferencias muy precisas, que pueden ser detectadas por técnicas de identificación de marcadores genéticos. Los marcadores genéticos son secciones de ADN, construidas con ácidos nucleicos, que, a su vez, contienen bases nitrogenadas (Adenina, Guanina, Tiamina, Citosina) secuenciadas de forma particular y única que nos permiten diferenciar personas y funciones complejas del organismo. Los laboratorios de genética forense, analizan muestras con material genético dubitadas (que se tiene duda de su origen) obtenidas del lugar de los hechos, y pretenden extraer la molécula de la herencia o secciones de ella, dependiendo en qué estado de conservación se encuentre, con la finalidad de conocer las particulares del ADN y posteriormente compararlo con muestras indubitadas (que no se tiene duda de su origen), como puede ser la de la víctima que ha ofrecido su material genético o la del agresor que mediante un proceso judicial la ha aportado o que ya se tiene registrada en un banco de perfiles genéticos.  


Las características claves del ADN (ácido desoxirribonucleico) son:


  • Lo podemos encontrar en todas las células nucleadas. El cuerpo humano está lleno de ellas y eso facilita la trasferencia de material genético entre diferentes superficies.
  • El código de ADN es único para cada ser humano. Las mutaciones (cambios) son particulares de cada individuo en la molécula ADN mismas que se van registrando y podrán ser detectadas como polimorfismos a la hora de realizar técnicas genéticas de laboratorio y de comparación con otros perfiles.
  • Solo tiene un código genético similar los gemelos idénticos (Univitelinos), que, aunque existen técnicas especiales en estos casos, es preciso conocer su antecedente familiar, para aplicar estudios minuciosos y más sofisticados.
  • El código genético no cambia durante toda la vida. Una vez que se ha fecundado el ovulo, los 46 cromosomas combinados y cedidos por el padre y madre ya están compuestos por las cadenas de ADN codificadas, las cuales se mantendrán en la misma combinación hasta el final de nuestros días.
  • Las células del cuerpo contienen el mismo código genético. Una de las facultades que tienen las células del cuerpo es copiarse y replicarse en un proceso explicado por el dogma central que aborda la replicación, transcripción y traducción de la información.


En resumen, la molécula de ADN (ácido desoxirribonucleico) es evidencia significativa para la solución de casos legales, por ejemplo; el apoyo a la determinación de paternidad, complementar la identidad de una persona y filiación, generar una base de datos, identificar a una persona en casos de homicidios, violación sexual, hallazgos de restos humanos y personas desaparecidas, apoyo a desastres masivos como lo son el terrorismo, inundaciones, terremotos o explosiones; y calcinación.


Fuentes Principales de ADN (ácido desoxirribonucleico)  


La trasferencia de ADN a los indicios o evidencia física se presenta por el contacto y fricción entre el cuerpo y los objetos. Cualquier fluido biológico humano servirá como fuente de ADN, incluso si este ha sido depositado consecuencia de un leve o superficial contacto. Bajo este contexto, la saliva, el sudor y el humor vítreo, son fluidos muy comunes de segregación del cuerpo que contienen el genoma humano y podrán encontrase en una variedad de objetos y superficies, por ejemplo; filtros de cigarrillos, recipientes de bebidas, vasos y boquillas de botellas, prendas de vestir (en áreas de fricción o fuentes de sudor), pasamontañas, lentes, gomas de mascar, cepillos de dientes, cabellos (este caso con el bulbo el cual contendrá concentrado de células epiteliales, entre otras), armas de fuego, armas blanca, sobres y estampillas, sombreros, cucharas, guantes, relojes, anillos, aretes, pulseras, residuos presentes en uñas (raspado ungueal), etcétera. Luego tenemos los fluidos como la sangre y la orina, que son comunes dentro del desarrollo de delitos y hechos violentos, y que complementa a los ya mencionados en la búsqueda de evidencia biológica. En el caso de abortos los fluidos que se pueden observar son el meconio y el líquido amniótico. Luego consideremos los pelos con bulbo, las uñas que ante una acción de defensa puede guardar material genético del agresor, y los elementos orgánicos como fragmentos de piel, tejido muscular y hueso; entre otros.


Los fluidos biológicos como el sudor, saliva, orina y semen, por su composición mayormente en aminoácidos, minerales y electrolitos, tienen la características de ser fluorescentes ante lámparas forenses en longitudes de onda entre 350 a 500 nanómetros (nm) y sea que se utilice luz azul o luz ultravioleta, podremos observar destellos que pueden indicarnos la presunción de fluidos biológicos. Cada fluido tiene una luminiscencia particular, sin embargo, puede ser complicado detectarlos y diferenciarlos ante condiciones del lugar adversas, exceso de suciedad y polvo o mezcla con otras sustancias, específicamente cuando hablamos de orina, sudor y saliva, que no presentan características tan diferenciables como sí se pueden detectar en sangre y semen.


Se muestra una lámpara de luz ultravioleta sobre una superficie oscura donde hay destellos de fluorescencia por fluidos biológicos presentes.
Evidencia Biológica y su Fluorescencia.



Fluidos que son fuente de ADN y que son muy comunes en lugares de hechos.


La Saliva mayormente compuesta por agua en un 99%, bicarbonato para mantener un PH fijo, Iones cloruro, vitaminas B12, anticuerpos (inmunoglobulinas tipo A), lisozima e histatina (enzima antibacterial y antimicrobiana) y las enzimas características como la amilasa y ptialina que ayudan a la digestión de alimentos. Es un fluido del cual se pude extraer ADN por las diferentes células que contiene como los son: las células epiteliales, linfocitos T y B, neutrófilos, células progenitoras pluripotentes y células madre. La saliva se pude encontrar en almohadas, telas usadas como mordazas en personas privadas de la libertad, en prendas de ropa, en mordidas sobre piel, en pasamontañas, máscaras, vasos, botellas, cigarrillos, chicles, stickers, sobres, entre otros.


El sudor como fuente de ADN, puede considerarse como el fluido más abundante para obtener muestras biológicas, considerando que, un delincuente bajo presión y nervios sudará más, depositando sus características en distintas superficies. Juventino Montiel (2016) concreta que el sudor puede encontrarse, en acciones como limpiar la cara, o la frente y el cuello, usando una prenda de vestir, pañuelos y servilletas, exigiendo al investigador una minuciosidad en la búsqueda dentro de los escenarios.


El semen contiene espermatozoides (células haploides) que su sola presencia da información importante para la confirmación de copulación en delitos sexuales y en consecuencia una mejor tipificación del delito. Los espermatozoides pese a que no contienen un número de cromosomas completo contando solo con 23 cromosomas en comparación con el genoma humano que está compuesto por 46, el fluido seminal en donde nadan todas estas células haploides se podrán encontrar células diploides, como lo son: células epiteliales, células de la uretra, del sistema inmunológico (linfocitos), células Leydig, células Sertoli; las cuales podrán aportarnos información suficiente para un perfil genético. Este fluido de características blanquecinas y consistencia espesa, podremos encontrarlo en condones, en prendas, sábanas, colchones, almohadas, alfombras, paredes, cabeceras de la cama, sobre la piel de víctimas y en los estudios médicos vaginales y rectales. El fluido seminal emite luz fluorescente ante longitudes de onda de 350 a 500 nanómetros y sus propiedades permiten fácil detección casi sobre cualquier superficie.


La sangre tiene característica muy diferenciables al semen, orina, sudor y saliva, y aunque puede complicarse su detección cuando está mezclada con sustancias químicas, o cuando tiene exceso de suciedad después de que ha pasado mucho tiempo y ha comenzado a decolorarse, o bien, cuando ha sido lavada y parcialmente borrada, haremos eficiente nuestra presunción apoyándonos en la hematología identificativa usando técnicas orientativas y confirmativas de identificación de sangre como lo son el luminol, la fenolftaleína, la bencidina, la leuco malaquita verde, cromatografía, cristales de Teichmann y técnica de Tacayama. También haremos uso de la hematología reconstructora, analizando máculas e identificando patrones que nos indiquen mecánicas en la producción de las heridas. Finalmente, deberemos tomar muestras de esas manchas dadoras de información genética. Para el Doctor Mario Rodríguez (1996, citado en Montiel 2016; pp. 107) se requerirá para abordar adecuadamente la obtención de muestras biológicas, realizar pruebas que nos orienten en la ubicación de fluidos biológicos, luego, pruebas de confirmación que nos permitan identificar qué fluido es el que estamos observando y finalmente las pruebas individualizadoras que podrán identificar tanto el tipo de sangre mediante factores ABO, la determinación de antígenos de Lewis (Le a y Le b, complementos del ABO), la presencia de fosfoglucomutasa (fenotipos PGM (1), PGM (1) 2 y PGM (1) 2-1, identificación de peptidasa A (proteína polimórfica), y principalmente, ADN (ácido desoxirribonucleico) para individualizar todo fluido recolectado de un lugar de hechos.

Se muestra una mano con guante sosteniendo un tubo de ensayo con sangre, así también manchas de sangre al rededor de la mano.
Obtención de Sangre y su conservación.


Recomendaciones para el levantamiento de fluidos biológicos.


Como todo indicio, dentro de las metodologías forenses, la secuencia, la cronología y el registro fotográfico son importantes a la hora de recabarlos. De forma general, siguiendo una lógica para la detección y obtención de muestras biológicas, deberemos seguir el siguiente orden como buena práctica de levantamiento que permita seleccionar adecuadamente el recipiente de embalaje y los utensilios para asegurar la mayor cantidad y calidad de la misma. Si bien es cierto, toda muestra puede mantenerse en buen estado mientras controles las variables como temperatura, tiempo, humedad y los tipos de contaminación, también es cierto, que si usas el utensilio adecuado para levantarla y el mejor recipiente de embalaje, podrás incrementar las posibilidades de mantener en las mejores condiciones la evidencia. 


  • Uso de fuentes de luz forense en longitudes de 350 a 500 nanómetros para detección de evidencia traza y manchas de fluidos (sudor, saliva, orina, semen, sangre, etc.)
  • Uso de reactivos de orientación e identificación de sangre, en caso de que el fluido tenga características similares a la sangre.
  • Una vez que identifiquemos que existe un fluido (sangre, semen, orina, saliva, sudor, etc.), identificar el tipo de superficie (rugosa, absorbente, lisa, no absorbente, húmeda), luego el estado del fluido (seco, líquido, en mezcla con otras sustancias o fluidos, en estado de descomposición).
  • Selección de herramienta y utensilios de acuerdo con el tipo de superficie y estado del fluido. Tela libre de apresto (útil para superficies duras y blandas, absorbentes, no absorbentes, lisas, fluido seco o húmedo), hisopo (en superficies lisas, no absorbentes, fluido seco o húmedo), jeringas (fluidos líquidos), espátulas (fluidos secos, superficies como la tierra y superficies lisas, si son de madera usar para coágulos de sangre), bisturí (fluidos secos, superficies lisas, no absorbentes y ligeramente rugosas), cepillo o esponjas (superficies absorbentes, fluidos líquidos).
  • Selección de recipiente de protección y embalaje para la muestra recién obtenida. Tubos herméticos, cajas Petri, bolsas, cajas de plástico, vasos estériles, etc. Si se tiene una muestra en mal estado o visiblemente en descomposición deberá guardarse en tubo de ensayo hermético o caja petri y mantenerse en refrigeración. 
  • Finalmente embalar mediante los términos de cadena de custodia y mantener en refrigeración y con rápido traslado al laboratorio.


El estado de la muestra y la superficie serán siempre relevantes para tomar le mejor decisión en cuanto a elegir el utensilio más adecuado para un levantamiento, siguiendo la premisa de que, mientras más muestra podamos obtener, dará mayor utilidad en el examen de confirmación de tipo de fluido y de identificación de marcadores bioquímicos y genéticos. Es por ello que si acaso se usa solución salina para obtener cualquier muestra biológica, esta solución no debe saturar, especialmente, ni al hisopo o la tela libre de apresto, pues en ese caso, obtendremos muestras diluidas, y por ende, poca muestra. 

 

Citas:


Montiel Sosa, J. U2016) Criminalística I. 2da edición. México. Limusa 2016. ISBN 978968 186 5467
ICITAP (2015) CSI Análisis y procesamiento de la escena del crimen. Guía de Participante. Versión 5. 04 Abril 2015. US Departament of Justice International Criminal Investigative Training Assistance Program (ICITAP). 

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