Entomología Forense (Escuadrilla de la Muerte)

 

Sobre un fondo negro, se muestran tres tipos de especies de moscas y en primer plano un cadáver ilustrado.
Entomología Forense (Escuadrilla de la Muerte)

Antecedentes y significado de Entomología Forense.


La Entomología Forense viene acumulando observaciones a través del tiempo, desde los registros en la serie Hurra-Hubulla que datan de hace 3.600 años, descritos a manera de listas sobre tablillas sumerias que incluían 10 tipos de moscas y 111 insectos. Luego los egipcios, quienes ya sabían al respecto de la proliferación de fauna después de la muerte, realizaban embalsamientos evitando el crecimiento de insectos y conocían a las moscas debidamente, su metamorfosis y su historia habían sido fenómenos de reflexión por años en aquella cultura, especialmente, dentro de las plagas acontecidas en la biblia hebrea.


“La Entomología Forense es el estudio de los insectos asociados a un cuerpo muerto para determinar el tiempo transcurrido después de la muerte” (Magaña Concha, 2001; 50)


El primer documento del que se tiene registro enfocado a un homicidio fue en el siglo XIII en China, específicamente, en un manual de medicina legal de aquel país. El caso de homicidio es uno de los más populares en la entomología, pues se describe cómo mediante la observación del comportamiento de los insectos se pudo detectar el arma homicida. Para resolver el caso de homicidio citaron a los labradores con sus hoces, debían colocarlas al aire libre, al cabo de un tiempo, las moscas comenzaron a posarse sobre una de ellas, el arma del crimen se convirtió en un festín para las moscas que se alimentaban aún de restos de sangre y material orgánico que estaban depositadas en la hoz. Fue la manera en que relacionaron el arma con el asesino.


Francesco Redi, médico y naturista del renacimiento demostró que los insectos no nacen desde el cuerpo como se creía antiguamente, apareciendo por generación espontánea para devorar las entrañas, sino que, de forma externa los insectos depositan sus huevos y provocan un medio de cultivo para larvas que se alimentarán del cadáver hasta su completo desarrollo. Estas observaciones logró registrarlas cuando colocó diferentes trozos de carnes sobre recipientes al aire libre y otros en el interior de frascos cerrados para establecer si aún privados del entorno podía proliferar la fauna. Redi además, pudo registrar el proceso de transformación desde que eran larvas, luego pupas y finalmente como especies adultas. Francesco Redi, junto a Mathieu Joseph Bonaventur Orfila y Louis Francois Étienne Bergeret establecieron las primeras metodologías de observación para determinar el intervalo post mortem (IPM) fundamentándose en las publicaciones de ‘La fauna de los cadáveres: Aplicación de la Entomología de la Medicina Legal’, ‘La Gazette Hoddomaire de Medicina et de Chirugie’ y ‘La Faune des Tombeaux’. Otras publicaciones de sustento Entomológico son ‘Entomología y Medicina Legal. Datación de la Muerte’ (Marcel Leclercq, 1978) y  ‘Manual de Entomología Forense’ (Smith, 1986).


“EL IPM (intervalo post mortem) puede ser usado para confirmar o refutar la coartada de un sospecho y para ayudar a la identificación de víctimas desconocidas enfocando la investigación dentro del marco correcto de tiempo” (Magaña Concha, 2001; 50)


Objetivos de la Entomología Forense.


De acuerdo con Magaña Concha (2001) las publicaciones y opiniones establecidas desde el siglo XIX y XX, los objetivos de la Entomología Forense se pueden platear de la siguiente manera:


  1. Datación de la muerte a través del estudio de la fauna cadavérica.
  2. Determinación de la época del año en que ha ocurrido la muerte.
  3. Verificar que un cadáver ha fallecido en el lugar donde ha sido hallado o ha sido trasladado hasta el mismo.
  4. Dar Fiabilidad y apoyo a otros medios de datación forense, como lo pueden ser los periodos de descomposición esquelética.


“Zumbaban las moscas sobre el vientre pútrido, del cual salían negros batallones de larvas que emanaban como un líquido espeso para aquellos vivientes andrajos. Todo aquello ascendía, descendía como ola. Habitaba chispeante, se diría que el cuerpo, hinchado de aire vago vivián al multiplicarse”. (Charles Baudelaire, Una Carroña, 1857) [fragmento]


Los periodos de descomposición de un cadáver son cuatro (puedes también consultar el artículo; Etapas de la Putrefacción para enriquecerte de esta información):


  • Periodo Cromático: Aparece la mancha verde en fosa ilíaca derecha y abdominal. Esto después de 24 horas.
  • Periodo Enfisematoso: Aparecen gases de putrefacción y el cadáver se hincha. Aparece 7 días después de la muerte.
  • Periodo colicuativo: Referente al comienzo de licuación de los tejidos. Con aspecto acaramelado. Aparece 15 a 30 días después de la muerte.
  • Periodo de reducción esquelética: Desaparición de las partes blandas. Aparece de 3 a 5 años.


Factores que influyen en la determinación del intervalo de muerte.


Todos estos periodos de descomposición pueden ser afectados por factores que pueden retardar o acelerar los tiempos de putrefacción y desaparición de un cuerpo. Menciona Jean Pierre Mégnin, veterinario y entomólogo francés, que, una variante del ambiente en el Intervalo Post Mortem que se pase por alto, que no se documente adecuadamente, ocasionará que las evidencias de la ‘escuadrilla de la muerte’ o grupos de artrópodos (oleada de insectos), nos lleven por mediciones y conjeturas no tan exactas como se esperaba. La importancia de documentar antecedentes al momento del análisis de un estudio entomológico es esencial, estos factores se pueden abordar de la siguiente manera:


  • Circunstancias de la muerte. La descripción adecuada de información criminalística que ha envuelto la muerte, es decir, la primera información destacada de cómo se ha desarrollado el hecho.
  • Condiciones del cuerpo anteriores a la muerte. No siempre es posible contar con un antecedente completo del cadáver, su entorno social, padecimientos médicos o adicciones, sin embargo, es posible detectar información de observaciones de testigos expertos como lo son las primeras observaciones del médico y el criminalista en el lugar de los hechos que pueden ser considerados.
  • Temperatura. Este factor podrá ser analizado en las primeras evidencias criminalísticas cuando se acude al lugar, si acaso el cadáver estaba sobre superficies húmedas, dentro de un automóvil bajo el sol de medio día, sobre una zona cerril, si acaso había lluvia, zona de ventiscas, zonas públicas o dentro de cuevas o cisternas. La temperatura es un factor que puede acelerar los procesos de descomposición o bien podrá retardarlos.
  • Humedad. Un cadáver sumergido podría evitar el acercamiento de cierto tipo de artrópodos, si acaso estuvo sumergido, si acaso estuvo flotando, o humedecido por el ambiente.
  • Tipo de suelo en el que se produce la putrefacción. El tipo de suelo es otro de las características que pudiera afectar en el acercamiento de artrópodos destructivos del cuerpo, el tipo de especies que podríamos encontrar estará determinado por el tipo de superficie. En una zona cerril será más fácil encontrar variedad de especies que un área baldía rodeado de las viviendas. Una superficie acuosa, una superficie corrosiva o una baja temperatura (nieve) que impida el acercamiento de los insectos.
  • Insectos. El tipo de fauna del lugar donde se encuentra un cadáver será factor para determinar los tipos de insectos que esperamos encontrar, incluso, insectos que no esperábamos encontrar, es decir; si acaso el cadáver ha sido trasladado de su lugar original.
  • Otros animales. Existen animales que de acuerdo con el lugar donde se encuentra el cuerpo, permitirán o no, obtener toda la evidencia disponible. Por ejemplo; los coyotes, los perros callejeros o animales silvestres, podrían consumir el cadáver impidiendo la recuperación de evidencia.


La llegada de la ‘escuadrilla de la muerte’ comienza cuando los gases propios de los procesos de degradación de glúcidos, lípidos y prótidos se mezclan con el aire, aun cuando, para el olfato humano todavía no son detectables, para los dípteros, es la señal de un banquete y medio de reproducción para estas especies, incluso si este banquete se halla a más de un kilómetro de distancia, el olor del amoniaco (NH3), ácido sulfúrico (SH2), nitrógeno (N2) y anhidrido carbónico (CO2) activarán las neuronas de las moscas Calliphoridae, Muscidae y Sarcophagidae haciéndolas ubicar el lugar de manera precisa. Es por ello por lo que la sucesión de artrópodos tiene una lógica y una secuencia de evolución y crecimiento dentro de un cuerpo sin vida y el proceso de putrefacción atraerá selectivamente a una especie concreta, aunque su aparición pueda o no contribuir con la reducción del cadáver, con sus larvas o sola presencia, dará información del tiempo transcurrido desde la muerte.


Se muestra una mosca cruzando la cinta de protección de un área de investigación del crimen.
Entomología Forense (Sucesión de Artrópodos)



Orden de insectos de acuerdo con los periodos de descomposición: Sucesión de artrópodos.


Insectos Dipteros:

La mosca Calliphoridae, son las primeras en llegar, tienen un aspecto verde metálico, alas doradas y ojos más parecidos a dos gotas de sangre, depositan sus huevos amarillentos en los periodos cromáticos y enfisematoso, eclosionando a las 8 horas de su oviposición y abarcará un desarrollo de 13 días.

La mosca Sarcophagidae, son de las primeras en aparecer, conocida como la mosca de la carne, característica por su color negro y franjas longitudinales blancas en tórax y abdomen. Su aparición y desarrollo se dará en los primeros 5 días del proceso cromático, luego a partir del día 10 hasta el día 14 dentro ya del proceso enfisematoso y en el día 40 dentro del proceso colicuativo.

La mosca Muscidae, también podrá encontrase en las primeras larvas, se le conoce como mosca domestica o común, tendrá presencia en los primeros 13 días después de la muerte junto con la mosca Calliphoridae, abarcando los periodos cromáticos y enfisematoso.

La mosca Piophilidae, o mosca del queso, es una mosca pequeña, de unos 4 mm (0,16 pulgadas) de largo, sus larvas presentarán 8 mm (0,31 pulgadas) de largo. Este díptero aparecerá en el día 10 después de la muerte y tendrá un proceso de hasta 90 días de presencia abarcando el proceso enfisematoso, colicuativo y en la reducción esquelética.

La mosca Fanniidae, moscas de tamaño mediano o pequeño, con cuerpo y abdomen delgado, presentan larvas con cuerpos aplanados y protuberancias laterales. Esta mosca aparecerá En el día 11 después de la muerte y su proceso de desarrollo podrá quedar hasta el día 50, abarcando el proceso enfisematoso y colicuativo.


Insectos Hymenoptera:

Vespidae: Estructura parecida a las avispas, en color negro y amarillo. Se encontrarán rastros de esta especie en los primeros 5 días después de la muerte.

Formicidae: Hormiga negra y roja, las cuales tendrán presencia los primeros 14 días después de la muerte, abarcando los periodos cromáticos y enfisematoso.


Coleóptera:

Staphylinidae: Insectos predadores de parásitos necrófagos, son muy variados, en general con medida de 2 a 10 milímetros de longitud, alargados y con tegumento blanco, algunos con alas, otros acortados con abdomen descubierto. Aparecen desde el día 1 hasta el día 80, abarcando las etapas cromáticas, enfisematoso, colicuativo e inicios de la reducción esquelética.

Dermestidae: Su tamaño oscila entre 1 a 12 mm de longitud. La cabeza está inclinada hacia abajo y es parcialmente visible desde arriba, mayormente presentarán un ocelo en la frente. Estos coleópteros polífagos estarán presentes desde el día 13 en el periodo colicuativo hasta los 365 días en la reducción esquelética.

Histeridae: Tienen un cuerpo corto y compacto con tegumento muy duro. Su color es negro predominantemente y varían en manchas rojas y amarillas. La cabeza se presenta retraída en el protórax. Las patas son cortas robustas y espinosas; con alas bien desarrolladas. Estos insectos aparecerán entre el día 14 al 80, abarcando los periodos colicuativos y de reducción esquelética.

Scarabaeidae: Son escarabajos que oscilan entre los 2 a 180 mm, pueden tener antenas lameladas, con hasta once artejos. Sus patas son del tipo caminador, excavador y su fórmula tarsal es 5-5-5, aunque puede variar en los tarsos anteriores y las uñas de las patas. Se pueden encontrar en colores negros, azul, verde, pardo, amarillo, rojo, a veces en iridiscente, metálico o con algunos contrastes brillantes. Estos insectos estarán presentes desde el día 40 hasta el termino de la reducción esquelética.

Tenebrionidae: La mayoría de las especies son de color negro, marrón y en ocasiones algunas coloraciones que destacan. Presentan antenas cortas y flexibles en 11 segmentos. Tienen 5 artejos en los tarsos anteriores y medios, así como en lo posteriores en 5-5-4. El abdomen tiene 5 esternitos visibles y las costillas son longitudinales. Estos insectos aparecerán en el día 60 y permanecerán hasta el 365 de la reducción esquelética.

Cleridae y Silphidae: Los primeros estarán presentes desde el día 15 hasta el día 365 en la etapa de reducción esquelética. Y los segundos (Silphidae) estarán presenten en el día 12 hasta el día 100 en la etapa de reducción esquelética.


Dermaptera, Collembola y Blattaria: serán apariciones periódicas, el primero (Dermaptera en el día 4 hasta el 7, en el día 13 hasta el 20 y en el día 80 hasta el día 150. Los segundos (callembola) podrán visualizarse en el día 11 y sucesivamente hasta el día 80 en la reducción esquelética. Finalmente, Blattaria los cuales aparecerán en los periodos de descomposición cromático, enfisematoso y de reducción esquelética. 


Recomendaciones para un buen estudio Entomológico Forense.


El hecho de que la llegada de estos insectos sea de manera predecible, permite establecer un intervalo postmortem, sin descartar la variabilidad que existe al estudiar evidencia biológica, la cual puede estar sujeta a cambios del entorno, por tanto, Goff (1993) menciona que el intervalo será basado en la actividad de los artrópodos y es probable que pueda ser distinto a la estimación médica especialmente cuando los invasores (insectos) no hayan colonizado el cuerpo desde el primer día por factores que lo han impedido. Magaña Concha (2001) sugiere que para determinar el intervalo postmortem mediante la entomología, es pertinente ser consciente que cada caso es único y deberá considerarse para su estudio lo siguiente:


La determinación de la fase o estado físico de descomposición, el estudio exhaustivo de los insectos y su ubicación en el cuerpo, la adecuada clasificación de los especímenes recogidos, criar los especímenes inmaduros y seguir una misma literatura para la determinación de origen de los insectos. Así también considerar las variables de temperatura, pluviosidad, nubosidad, vegetación y desniveles del terreno, posición y ubicación del cadáver especialmente en lugares cerrados (si están cerca de ventanas, baños, etc.). Finalmente, en el desarrollo de la necropsia la correcta fijación y extracción de insectos y su ubicación exacta, si ha existido administración de drogas u otras sustancias que alteren el desarrollo del crecimiento de larvas y huevecillos; y por supuesto, la causa de la muerte.


 

Citas:
Magaña Concha (2001) La Entomología Forense y su Aplicación a la Medicina Legal. Data de la Muerte. Conferencia en IX Congreso Ibérico de Entomología, Zaragoza, 4-8 Julio. 2000
Rentería Mauricio (2022) Etapas de la Putrefacción. Blog de divulgación científica forense. https://entesforenses.blogspot.com/2022/02/fenomenos-cadavericos-putrefaccion.html
Aguilar; P. (2016) Análisis de la putrefacción a través de la representación plástica del cuerpo – cadáver en la morgue. Tesis Doctoral Universidad Complutense de Madrid. Madrid, 2016

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