Importancia del Derecho en la Criminalística

 
Una mujer de ojos vendados que representa justicia y de fondo señaladores de indicios criminalísticos.
El Derecho y la Criminalística

El derecho es primero 


La palabra derecho tiene sus raíces en el latín directum, que significa dirección y directiva, norma de conducta y regla” (Ikram Antaki, 2000: 52). Dicho de otra forma, el derecho es la directriz en que todos debemos actuar, tanto el ciudadano común como cualquier experto en alguna ciencia forense, “el derecho es el único modo de garantizar la paz social y la seguridad individual; no resulta de la naturaleza, sino del consentimiento de los hombres” (Ikram Antaki, 2000: 52)


El derecho, entonces, es necesario en la vida cotidiana dentro de la sociedad. A menos que vivas en una isla desierta o excluido, es posible estar fuera de la revisión del estado, que es quien realiza la función de orden superior y hace cumplir las leyes, de lo contrario, viviendo en comunidad, será necesario construir reglas que den equilibrio a la sana convivencia, y por supuesto, a la evolución de la especie. En un mundo diverso con distintas posturas políticas, con distintas creencias religiosas, con nuevas semillas ideológicas, la convivencia se vuelve frágil sin el respeto al individuo y al espacio en donde se desarrolla, y aunque todos son libres de sentir, creer y luchar por los que nos parece correcto, tenemos la responsabilidad de mantener el equilibrio, de no destruirlo con falsos ideales, puritanismo o simplemente narcisismo. Menciona Ikram Antaki (2000) que el rechazo a los lineamientos comunes, la ausencia de sentido común prepara la violencia que es tan hábil, que puede cohabitar con la buena voluntad de los derechos humanos.


El derecho es primero para el investigador forense, sus conocimientos y su aplicación tienen los lineamientos de la ley que nacen de la misma sociedad donde actúa, por ello, todo ciudadano está obligado a conocerlas y respetarlas, pues, ninguna doctrina o creencia religiosa es aplicable para el derecho, mucho menos, teorías conspirativas anarquistas, por ende, para una sociedad en equilibrio es imperante que el estado haga cumplir las leyes que los individuos han ido construyendo, así como aplicar las sanciones necesarias para quienes no las cumplan. Aquí es donde cada investigador forense tiene la función de aportar su conocimiento y experiencia a un plan estratégico dirigido por los expertos en justicia, que es el de generar la información suficiente para conocer si ha ocurrido un hecho, si acaso es un delito y si la forma en que se ha desarrollado lo ha llevado a identificar como delito grave.


“El odio, a veces, ocupa el lugar del pensamiento; siempre lo empequeñece. La venganza produce una justicia aparente, que es la equivalencia distributiva del talión. Pero, aun en el talión, un diente no vale un ojo” (Ikram Antaki, 2000; 58)

 

El derecho y la criminalística


El austriaco Han Gross, iniciador y difusor de la criminalística desde 1892, precisamente en su obra “Manual del juez, todos los sistemas de criminalística”, fue un doctor en derecho, fue un juez de instrucción, un profesor y formador de investigadores forenses. Y es muy confortante para un criminalista saber que su profesión nació de la visión pura de auxiliar a los órganos que administran la justicia, para ayudar a que se respete la ley, en consecuencia, para ayudar a mantener el equilibrio en la sociedad. Bajo este contexto, el investigador forense se conduce bajo los principios de profesionalismo, honradez, legalidad, objetividad, eficiencia y respeto a los derechos humanos, establecidos para auxiliar a la función pública del estado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Artículo 21. También es necesario tener autonomía técnica, que corresponde a seleccionar libremente nuestros propios métodos y técnicas para explicar los fenómenos que se están investigando, además, evidenciar la independencia de criterio, la cual exige que no exista ninguna influencia de terceras personas, y finalmente la imparcialidad, que corresponde a obtener resultados sin conducirse con intereses personales, ideológicos o discriminatorios. Todos estos, establecidos tanto en la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos cómo en el código nacional de procedimientos penales Artículo 131, que refiere las obligaciones para la función pública y expertos auxiliares de los órganos que administran la justicia.


Conocer la ley, entonces, nos vuelve mejores ciudadanos, impero, si eres un investigador forense, su conocimiento y entendimiento permite ser puntual al momento de descubrir un hecho, al abordar un fenómeno, al seleccionar las señales que serán asociativas, al momento de obtenerlas, procesarlas y conservarlas, pero lo más importante, en el instante de presentarlas y desahogarlas en un juicio, pues, no existe un mejor equipo en etapa de juicio oral, que el que logra un abogado penalista con un investigador forense actuando en nombre del derecho.


Citas: 
1. Ikram Antaki (2000) El manual del ciudadano contemporáneo. Biblioteca Ikram Antaki Divulgación. Editorial Planeta Mexicana, S.A. de C.V. México D.F. Año 2000
2. Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, Secretaría General y Secretaría de Servicios parlamentarios (2014) Código Nacional de Procedimientos Penales. Ultima reforma publicada DOF 19-02-2021. https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/CNPP_190221.pdf
3. Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, Secretaría General y Secretaría de Servicios parlamentarios (2021) Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Última reforma publicada DOF 28-05-2021. 


Tal vez te interesen estas entradas

No hay comentarios