
Potencia el Pensamiento Crítico
¿Pensamos de Forma Crítica Hoy Día?
El 8 de septiembre de 2021, lo
pobladores del suroccidente de Barranquilla en el barrio de Villas de San
Pablo, Colombia, quedaron atónitos al observar un fragmento de piedra un poco
más alto que una persona y un poco menos ancho que un coche mediano. La piedra posaba
sobre un terreno libre de casas y tenía inscrito jeroglíficos sobre él. No
existía evidencia de impacto, no se oyeron ruidos estruendosos en el cielo y
principalmente, no había testigos visuales del suceso. Pese a este análisis de
los indicios sobre el lugar, solo un grupo de personas se mostraron escépticos,
otro grupo se mostró crédulo y en consecuencia confundido, un grupo, quizá, el
más pequeño de todos, se mostró crítico de la situación, y finalmente, otro
grupo, un tanto más ingenuo, emitió juicios inmediatos contagiados por la
tensión del momento.
Parece imposible adoptar una idea
que no concuerda con la lógica de los sucesos que la experiencia dicta cuando
un meteorito cae en la tierra, está lógica puede ayudarnos a trabajar en
nuestras mentes un análisis crítico de la situación para descartar lo
inverosímil, sin embargo, un desarrollo no adecuado del análisis crítico, puede
originar que nos aplaste la presión que el ambiente genera sobre un grupo o
varios grupos de personas, como le ha pasado a uno de los vecinos de Villa de
San Pablo, que intenta analizar de manera incorrecta la situación diciendo: “No
se escuchó ningún ruido en la mañana que me levanté y vi la piedra. Dicen que
cayó del cielo, supuestamente dicen que cuando cayó iba prendida en llamas,
pero yo no la vi” y se marchó temeroso de la posibilidad de que un mal augurio
podría caer sobre el pueblo.
“Los sentimientos impulsivos de la
gente siguen siendo tan fuertes como antaño, y probablemente el escepticismo es
algo tan raro hoy como pueda haber sido en cualquier otra época” (Carl Sagan,
1994, Cerebro de Broca: 59). Parece no cambiar esta situación, basta con
ingresar a redes sociales, mirar una serie de videos consecutivos y observar una
paranoia colectiva de lo refutable, si lo adoptas como hábito diario, mirando
otros videos similares, comenzará la presión ambiental a influir sobre tu mente
para ver una argumentación pobre, como la única y verdadera.
Consejos para Pensar de Manera Crítica.
¿Te ha pasado? ¿Has sentido esa intensidad
emocional de la premonición, esa abrumadora sensación de estar en contacto con
otro ámbito de la realidad? Ese sentimiento único y triunfador de decir: se los
dije, ¿siempre lo supe?, o bien, ¿El impulso de tener la razón a pesar de saber
poco de la situación o no haber analizado a profundidad el tema? Si en algún
momento te ha pasado esto, entonces, no has sido imparcial. Pensar de manera
crítica te hará ser objetivo e imparcial, pues, en caso contrario, te verás dominado
por anclas que llevas cargando desde la infancia, impuestas por doctrinas
pseudocientíficas, religiosas y políticas. Expone Carl Sagan (1994, Cerebro de
Broca) que la mejor forma de descubrir es hacerse de una mentalidad científica,
en consecuencia, nos obliga a ser críticos, a cuestionarnos y, sobre todo; a
respondernos y comprender. Un uso adecuado de nuestra inteligencia es poder
respondernos a todas las preguntas que hemos formulado, así se ejercita nuestro
cerebro, y así, también sentimos placer.
Entonces, ¿Qué proceso debo seguir
para pensar de manera crítica? Desde mi punto de vista, existen varias
características, cualidades y destrezas que deberás desarrollar a partir de
ahora, si tu objetivo como persona pensante y crítica es no ser gobernado por
nadie o ser controlado de manera indirecta por alguna corriente ideológica o
persona. A continuación, te muestro los puntos a seguir para comenzar a pensar
de manera crítica:
El Entusiasmo por
el Conocimiento. Este será un aspecto importante dentro del ejercicio de
observar y analizar fenómenos y situaciones, permitirá abordar problemas desde
diferentes ángulos al considerar opiniones y argumentos de personas que han
tenido experiencias similares, o bien, que han puesto a experimentación y simulación
el problema. Sentir la necesidad y
entusiasmo por descubrir, es un elemento clave para estructurar ideas de manera
crítica. Sin información, sin documentación previa, es difícil no caer en
prejuicios, peor aún, sin el entusiasmo por descubrir, seremos víctimas de
ideas sin fundamento o personas mal intencionadas.
La Selección de
la Información. Este aspecto conlleva a actuar con
responsabilidad de nuestra propia mente y nuestro futuro, es decir, elegir
adecuadamente la información nos permitirá acercarnos más a una realidad
compuesta por metodologías científicas, o, por el contrario, nos llenaremos de
ideas e inconsistencias provenientes de pseudociencias. En este mundo globalizado
las ideas diversas y la información está mas disponible que nunca, las
culturas son más cercanas, y las supersticiones y teorías conspirativas dominan
las redes sociales y el internet. De tal modo que, es necesario abordar la
información evaluando al autor (generador de la información), si este se ha
basado en bibliografía científica o cuando menos en bibliografía existente, si
este ha estructurado argumentos que pueden ser analizados desde el método
científico, o bien, si su fuente de información tiene la credibilidad de la
comunidad intelectual.
Humildad y Control
de Emociones. Este aspecto permite ser receptivos. Identificar un
argumento que no comparte nuestra visión de la realidad, no significa, negarse
a analizar su postura. Todas las
personas tienen el derecho de expresarse y ser escuchados, por tanto, el
derecho que otorgamos de escuchar una idea, incluso si esta no tuviera un
fundamento científico, es nuestro derecho de réplica, en donde se debate sin
prejuicios y sin desbordar emociones, pues como bien dice el dicho: “El que se
enoja pierde”. En seguida aplicamos también la humildad, pues en las ideas y
argumentos más inconcebibles, puede existir un problema que nunca habías
analizado y en donde se esconde una verdad que nadie había descubierto. En conclusión,
es correcto defender nuestra postura, pero nunca negarse a la posibilidad de
estar equivocados.
Cuestionamiento. Las preguntas que deben regir
nuestro razonamiento cuando nos enfrentamos a cualquier paradigma son: ¿Qué?
¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? Y ¿Por qué?, en seguida, basado en estas preguntas
formular las siguientes que buscarán aclarar de mejor manera el problema, como:
¿Quién o quiénes? ¿Con qué? Etcétera. El ejercicio de cuestionar y poner a
prueba cualquier opinión o aseveración es responsabilidad de toda persona para
actuar de manera digna y honesta consigo mismo, es pensar siendo críticos.
Argumentación. Estructurar
pensamientos con argumentos es un proceso que parece cada vez más extraño
en las personas, sobre todo en estos tiempos de globalización, en donde las
emociones como intolerancia, ansiedad, hartazgo y un enojo desmedido con la
sociedad, se ha transmitido a muchas partes del mundo occidental y ha
predominado sobre la razón; que implica en todos los casos un poco de más
esfuerzo, pues se pone a prueba la tolerancia, paciencia, sentido común y la
humildad. Poner ejemplos o presentar pruebas que justifiquen nuestras opiniones,
es el conocimiento previo de los factores que rodean cualquier problema, supone,
una buena preselección de información y un buen desarrollo del sentido común
para abordar los cuestionamientos.