| Aprendizaje Basado en Problemas |
Importancia de la aplicación del Aprendizaje Basado en Problemas.
Recientemente platicando con coordinadores de personal forense pertenecientes
a fiscalías estatales y federales, pude recabar información respecto al
desempeño de los egresados que comienzan su experiencia laboral y que
particularmente provienen de carreras en criminalística y criminología, documentando
que, tanto los aspirantes como los aceptados, debían tener un buen dominio en
las habilidades para resolver problemas que se presentan en el trabajo
pericial, pero también, los que se generan en el desahogo de pruebas en juicio
como sugerencia hipotética para elevar el contexto en la tipificación del
delito. Generalmente las partes suelen plantear situaciones particulares para
dar contexto a un tipo de comportamiento, o bien, una condición contraria a la
que ocurrió en la realidad. Simulan como pudo desarrollarse un hecho en
diferentes condiciones, y en la cual, el investigador, deberá dar su opinión
científica respecto a las condiciones y requerimientos por las partes. Esto
conlleva a poner los estudios realizados a un plano que, si no existe un
dominio adecuado de conocimientos y capacidad de plantearse un nuevo problema
de forma organizada, equilibrando los pros y contras, argumentando y
comunicando asertivamente su solución, generará contradicciones en las
metodologías que, el mismo investigador ya había validado con anterioridad.
Este ejercicio es inevitable en las audiencias de las etapas de juicio oral,
pero, no debiera genera problemas si el expositor (perito) es fiel a los
conocimientos científicos y resultados validados de los hechos del fenómeno que
investigó meticulosamente.
La metodología del Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) presenta elementos
que ayudan a elevar el pensamiento divergente y convergente, es decir, fomenta
la creatividad, da autonomía al estudiante para adquirir y generar
conocimiento, potencia el trabajo en equipo, el pensamiento crítico, confronta
y permite dar nuevas estructuras mentales en la argumentación bajo las bases de
la propia investigación pericial, y por si acaso, da capacidad de enfrentar un
problema por si las condiciones generales cambiaran a una realidad hipotética.
Esta metodología menciona García de la Vega (2010) ya presenta éxito en el
desarrollo de competencias laborales en egresados de medicina e ingeniería,
siendo carreras que desde hace tiempo ya se habían detectado, como necesidad, el
proveer al alumno de habilidades y capacidades en la resolución de problemas
complejos.
“El ABP como una estrategia didáctica posibilita la actividad reflexiva, la planificación y promoción de situaciones de aprendizaje mediante las cuales los educandos organizan sus experiencias, expresan y estructuran sus ideas (pensamientos) y construyen su conocimiento” (Márquez González, 2011: 32)
Aplicación del aprendizaje basado en problemas a las ciencias forenses.
Para entender de mejor manera cómo podemos aplicar esta metodología de
aprendizaje, es necesario diferenciar qué es un problema y qué es el
desarrollo de ejercicios como los que suelen poner para resolver física o
matemáticas. Primeramente, en el ejercicio se proporcionan maneras de cómo se va
a resolver una situación, generalmente el profesor descubre un máximo de tres
caminos por los cuales llegar a la solución y que tenga total relación con el
marco teórico dado. El problema en cambio será necesario resolver varios
ejercicios para tener un conocimiento previo de una situación que tendrá
relación directa con la realidad, pero que implica, un análisis más profundo,
un consenso de ideas entre los integrantes del grupo con diversas formas de
abordar la incógnita y que exige una reflexión de la teoría; y de las
experiencias propias de cada individuo. En este tipo de aprendizaje no solo el
alumno mantiene el entusiasmo de generar conocimiento, sino, también el docente
está interesado en descubrir nuevas formas de resolver el problema, y por
supuesto, de encontrar soluciones acordes al fundamento técnico.
El desarrollo de este método de aprendizaje basado en problemas (ABP) debe contar con ingredientes indispensables para su éxito, como el compromiso y entusiasmo del alumno por descubrir, situación que deberá trabajar el docente tiempo antes. La disponibilidad de trabajar en grupos, otra labor del docente para estimular la comunicación entre los compañeros y la aportación valiosa de opiniones relacionadas con el problema plateado, así como guiar la estructura de argumentaciones. Finalmente, es imperante un diseño del problema con la adecuada organización del currículo, objetivos claros y las competencias a desarrollar. Las instituciones y universidades que tienen las carreras relacionadas con ciencias forenses tienen personal con mucha experiencia laboral en el ámbito, por tanto, son profesionistas que conocen la necesidad de las habilidades que dan sentido a la profesión. Este es un elemento importante del ABP, porque, es necesario con el diseño del problema, promover el conocimiento de la aplicación a escenarios reales. El docente aporta anécdotas de su profesión a su clase, lo cual da idea del mundo laboral y hace crecer el entusiasmo por aprender de la ciencia que se estudia. Sin embargo, para dar una experiencia real y desarrollar competencias, es necesario someter al educando a una situación real que permita tomar la experiencia del profesor, la teoría proporcionada y la generación de soluciones trabajando en equipo para construir conocimiento.
En la universidad donde me desenvuelvo como docente, se diseñó una práctica
donde se sometió al alumno a una simulación de juicio, realizando un interrogatorio
y contra interrogatorio acerca de un ejercicio realizado por el alumno siguiendo
la estructura de un informe pericial. La audiencia se compuso por alumnos
invitados. El juez y partes legales, se compuso por docentes con experiencia en
el ámbito. Las dos estudiantes participantes que realizaron la función de
testigos expertos tuvieron buen desenvolvimiento en los cuestionamientos, lo
cual permitió observar su capacidad de estructurar soluciones a los contextos
plateados por las partes legales. Los alumnos invitados aprendieron cómo es la
realidad de su labor como investigadores, y las alumnas sometidas a las
preguntas; tuvieron la experiencia de una situación muy cercana a la realidad,
acercándose a las finalidades del Aprendizaje Basado en Problemas. Ahora bien,
¿Cómo ayudar a los alumnos a incrementar sus capacidades en el desenvolvimiento
de un interrogatorio y contra interrogatorio? Pues la respuesta es seguir la
estructura del ABP llevando cada pregunta plateada en la simulación, al salón
de clases, reproducir y generar estas y otras preguntas ayudará al estudiante a
tener más experiencia y conocimiento previo ante un problema similar, en este
caso, un juicio real. El docente como guiador de esta estrategia, es un
profesionista con experiencia y bases en la solución de estas preguntas que
implican conocimientos interdisciplinarios, deberá diseñar un problema que exija
un verdadero reto para el alumno y que, en colaboración con los demás
integrantes de la clase, se logre construir nuevas soluciones que nutran las
competencias laborales en la solución de problemas.
“El aprendizaje basado en problemas (ABP) se sustenta sobre el principio de utilizar los problemas como punto de partida para la adquisición e integración de nuevos conocimientos” (Barrows, 1986)
Recomendaciones para el diseño de problemas aplicados al ABP.
Generalizando y basándome en las características y etapas del ABP establecidas por Exley y Dennick (2007) sugiero las siguientes recomendaciones para el diseño de problemas que guarden estrecha relación con los objetivos de la clase, el currículo y la metodología de aprendizaje:
Motivar. El problema deberá representar para el estudiante el reto que lo lleve a identificarse con un profesionista destacado en la profesión que ha elegido.
Objetivos claros. El alumno debe comprender el objetivo a profundidad, debe saber a dónde lo llevará su esfuerzo en el ejercicio y qué valor tendrá en su aspecto personal y sus expectativas laborales.
Toma de decisiones. El problema además de generar una lluvia de ideas, que pueden ser estimuladas por el docente mediante una serie de preguntas reflexivas que encaminen al entendimiento, debe exigir el consenso de las decisiones a tomar para la solución, nuevamente el docente podrá intervenir para valorar el nivel de razonamiento y lógica de las decisiones a tomar una vez que los integrantes aporten argumentos razonables y bien fundamentados en los aspectos técnicos de la ciencia que se está aplicando. Al tratarse de un caso problema, las soluciones son amplias, por lo cual se va agregando información para ir detectando los alcances de las decisiones planteadas.
Nivel de complejidad. El problema aplicado a una labor colaborativa y de trabajo en equipo, deberá estar a la altura de los problemas reales y expectativas del desarrollo de las competencias laborales. Deberán ser problemas que se relacionan totalmente con el desempeño profesional y que generen un esfuerzo en el estudiante que trabaja en equipo.
Atractivo y alcanzable. Definitivamente el problema deberá tener un contexto real al nivel académico de donde se va a desarrollar, si son estudiantes de primer grado requerirá circunstancias más relacionadas con su experiencia y conocimiento previo del alumno, a diferencia de alumnos que ya llevan asignaturas más especializadas los cuales podrá enfrentarse a problemas más complejos e interdisciplinarios.
Bibliografía disponible. Es recomendable proporcionar bibliografía al alumno en la cual se pueda basar y que sea bien dominada por el docente para identificar la información que el alumno pueda considerar al abordar el problema. Esto permitirá saber si existe un buen análisis de la información aportada y de cómo se fundamenta a la hora de aplicarla a la solución. Si no se proporciona la bibliografía es difícil medir los aspectos de análisis de la información, veracidad, y argumentativos. Sobre todo, para evitar que se base en bibliografía que no es académica. En otras estrategias como el aprendizaje basado en proyectos, que es una variante de este método ABP, puede el alumno realizar su propia elección de bibliografía para trabajar otros aspectos de autonomía de la investigación.
Dimensiones y desarrollo del aprendizaje basado en problemas
Entender el problema. Los alumnos deberán entender en su totalidad el
problema que se presenta y las incógnitas esenciales para abordarlo. Se deberá
entender lo que se sabe al respecto y profundizar en el contexto de la
situación. Así también se deberá reunir y analizar toda la información que
sirva para comprender con qué frecuencia y en qué condiciones ocurre en la
realidad.
Explorar el Currículum. Aquí es necesario analizar la bibliografía
propuesta y rescatar lo más relevante para el entendimiento de los nuevos
conceptos que ayudarán a entender el problema y los caminos que se pueden
generar para llegar a la solución. La investigación de las soluciones también
puede hacerse en un trabajo independiente a la bibliografía, con personal capacitado
o con experiencia en el área que se está trabajando.
Resolver el problema. La solución del problema en esta dinámica la puede
presentar el alumno en una presentación, donde exponga sus resultados tratando
de solventar las dudas que envuelven a sus métodos y caminos de solución, pero
esencialmente, argumentar y fundamentar adecuadamente sus planteamientos.
Autoevaluación. El alumno hará una revisión de las áreas de
oportunidad en el desempeño investigativo, comunicativo de las soluciones,
argumentativo y en su calidad de su producto final. La idea será, en una sesión
en presencia del profesor, encontrar mejoras para afrontar de mejor manera los siguientes
problemas. En este caso el docente deberá realiza una rubrica muy clara y bien
categorizada de los aspectos que son esenciales para un buen desempeño, y que
sirva, para que el alumno sea capaz de seguir y guiarse en todo el proceso de
aprendizaje.
García de la Vega, A. (2010) Aprendizaje basado en problemas: aplicaciones a la didáctica de las ciencias sociales en la formación superior. Universidad autónoma de Madrid. II Congrés Internacional de DIDACTIQUES CiDd.
Márquez González, C. (2011) Satisfacción académica con el ABP en estudiantes de licenciatura de la universidad de colima, México. Revista intercontinental de Psicología y Educación. Vol. 12 (1) Enero – junio 2011. Pp 29-44.
Presutti Miriam E. (2012) Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) como estrategia didáctica entre la enseñanza y la práctica profesional. Facultad de ciencias Agrarias y Forestales. Universidad de la Plata. Argentina. Recuperado de http://sedici.unlp.edu.ar/bitstream/handle/10915/21621/Documento_completo.pdf?sequence=1