| Fenómenos Cadavéricos (Signos Tempranos y Tardíos) |
Algunas series policiacas intentan llevar al espectador a una intriga intensa mediante escenarios lo más cercanos a las metodologías de las ciencias forenses, y algunos otros, ni siquiera cercanos. Pese a ello, todas estas imágenes de colores grotescos que nos envuelven en un escenario violento están muy lejanos a la insensible realidad de los fenómenos cadavéricos, pues mantienen el momento artístico y el esquema bello del cuerpo humano. Esta persistencia de los medios de comunicación y cinematográficos, educan a nuestra mente lejos de la realidad de la descomposición humana, donde no solo los colores pueden llegar a ser impactantes, sino, el olor y aspecto de todo el ambiente donde ocurre un suceso en que la vida se apaga lentamente y muere. Probablemente este factor es un ejemplo de por qué es tan perturbador nuestra primera experiencia con una persona fallecida de forma violenta, ya sea en una necropsia, un lugar de investigación policial o un suceso en la vía pública. Por tanto, la experiencia de analizar a una persona en estado de putrefacción avanzado adquiere un tono intenso y desagradable, más cuando se desconoce la naturaleza y los procesos de esa degradación del cuerpo. Considero de forma personal que conocer las etapas después de que una persona ha perdido la vida, es esencial, para mirar la realidad de manera crítica, con conciencia y con entendimiento de la naturaleza.
Esas materias deleznables, fétidas y tibias […] donde bullen huevos, gérmenes y gusanos, están en el origen de las reacciones decisivas que denominamos náuseas, repulsión, asco. (George Bateille, 2010, p.60-61)
Etapas de la descomposición.
En mayo de 2016, pasado del medio día, lejos del centro de la ciudad, en una colonia nueva con pocos habitantes, se encontraba una camioneta Suburban de los noventa, que de acuerdo con vecinos tenía varios días estacionada ahí. Alguien había notado un olor penetrante y muy desagradable que alteraba el sentido de supervivencia de cualquiera que se acercaba. La gente, tan solo de oler intuía que algo no estaba bien, peor aún, comenzaba a gotear un fluido negruzco y viscoso de la parte inferior de la puerta lateral trasera del lado del conductor. Pronto las autoridades avisaron a los servicios forenses y comenzó el procesamiento correspondiente para realizar el levantamiento de un cadáver en estado de descomposición atorado en el piso trasero, en posición decúbito dorsal, cabeza sobre puerta y piernas en flexión. No era la primera vez que había que enfrentarse a un ambiente fétido, lleno del zumbido de las moscas, pero sí la primera vez bajo el calor intenso del medio día dentro de una camioneta que acumulaba vapores desagradables. Por fortuna, el cuerpo es capaz de hacer uso de mecanismos de eliminación de bacterias aeróbicas y anaeróbicas que ingresan por los poros de la nariz pese a llevar puesta una máscara especial, así como lo hacen los gases pestilentes como el metano, el sulfuro de hidrogeno o el amoniaco, que se acumulan generando presión en el interior y liberándose gradualmente una vez llegada la muerte. Cuando el cuerpo muere y las células poco a poco pierden su membrana, las sustancias que se desprenden son consecuencia de la descomposición de proteínas y aminoácidos, especialmente la cadaverina (conocida químicamente como 1,5-diaminopentano) y la putrescina (1,4-diaminobutano), responsables del olor fétido y penetrante que llega a guardarse en las fibras de la ropa, pese a estar protegido por un Tyvek. Debo reconocer que, aunque todos los casos de investigación generan un reto profesional y científico que me recarga de motivación, cuando está involucrado el proceso de putrefacción avanzado, por obvias razones, prefiero no toparme mucho con ellos, menos, cuando debo soportar el olor de la ropa que en ese momento no puedo cambiarme, o bien, ese malestar estomacal que dura un par de horas después. Aunque al final, todo es por un servicio sincero y autentico a la sociedad.
De acuerdo con Gutierrez (2008) Los fenómenos tardíos describen con lujo de detalle la putrefacción, en donde están comprometidos los procesos de:
1.- Autolisis como el iniciador de la destrucción de tejidos celulares por la acción de enzimas.
2.- Putrefacción cadavérica o descomposición de órganos, la cual se dará en cuatro etapas:
- · Periodo
Cromático: Se enuncia por una mancha verde abdominal ente los huesos iliacos después
de las 24 horas de haber muerto. También es característico el veteado venoso,
visible como una red venosa que resalta en la piel aproximadamente a las 40
horas. Por último, el cadáver adquiere una coloración verde negruzca a los
cuatro días.
- · Periodo
enfisematoso: En general los tejidos sufren un hinchamiento. Las mejillas,
párpados y abdomen se vuelven prominentes. Ampollas y despegamiento de la
epidermis; esto sucede siete días después de la muerte.
- · Periodo
Colicuativo: Referente al comienzo de licuación de los tejidos. El cadáver
adquiere un aspecto caramelizado. Los signos se manifiestan entre 15 a 30 días
después de la muerte.
- · Periodo de reducción esquelética: El cual puede llevarse entre 3 a 5 años.
3.- Antropofagia cadavérica: Destrucción del cadáver por la presencia de
insectos (moscas) alimañas carroñeras; conocidas también como fauna cadavérica.
La cual es bastante útil para la determinación de los procesos de
descomposición y tiempo de muerte.
“Zumbaban las moscas sobre el vientre pútrido, del cual salían negros batallones de larvas que emanaban como un líquido espeso para aquellos vivientes andrajos. Todo aquello ascendía, descendía como ola. Habitaba chispeante, se diría que el cuerpo, hinchado de aire vago vivián al multiplicarse”. (Charles Baudelaire, Una Carroña, 1857) [fragmento]
El primer paso que generaba un gran reto era cómo extraer el cuerpo de un
lugar tan estrecho con el grado de hinchazón que tenía el cadáver. Se veía ese
color carmelo cubriendo todo su cuerpo y su cuello. Su cabeza y rostro estaban
deformados cual cera en veladora cayendo ante el intenso calor del fuego. Las
moscas acumuladas en el abdomen y parte posterior del cuello se aferraban a su
banquete. A primera vista, era difícil observar adecuadamente por el revoloteo
constante. Intentamos jalar los brazos,
pero su piel se desprendía como si fuera un guante lava trastes. No había duda de
que los procesos enfisematoso y cualitativo estaban ya visibles, aunque, el
tiempo de dichos proceso no correspondía con la aparición del vehículo en el
lugar, y es que, podemos considerar en este caso, que el propio medio en donde
se incubaba la muerte aceleró el proceso de putrefacción, la temperatura
elevada del interior de la camioneta y hermeticidad de las ventanas y puertas
redujo el tiempo estimado y documentado de los fenómenos cadavéricos, desde la
aparición de los signos tempranos como las livideces, la rigidez y el espasmo
cadavérico hasta los signos tardíos, destructores y conservadores. “La
disolución de la vida, que hay en la putrefacción, está asociado también en
cierto aumento de vida” (Kolnai, 1929; p. 199). La vida del ser humano se
consume como alimento para el mundo microbiano dando paso a múltiples
transformaciones que culminan con la destrucción del cuerpo.
Finalmente, después de permitir la ventilación y remover los asientos, aplicamos entre cuatro colaboradores, toda la fuerza necesaria para trasladar y continuar con los protocolos de la necropsia de ley. El cuerpo no tenía señas de violencia, pero, había bebido lo suficiente para cruzar el umbral de la muerte.
Aguilar; P. (2016) Análisis de la putrefacción a través de la representación plástica del cuerpo – cadáver en la morgue. Tesis Doctoral Universidad Complutense de Madrid. Madrid, 2016
Martínez Sosa, L (2019) Bioquímica Forense: el papel de las bacterias en la putrefacción cadavérica. Visión Criminológica – Criminalística. Octubre-diciembre 2019. CLEU Campus Oaxaca.
El proceso de la descomposición de un cadáver en su conjunto, más allá de sus etapas visuales, destaca por ser rico en sustancias de olor pestilente. sin embargo, curiosamente estas sustancias de tufo nauseabundo, los aromas del cadáver, en bajas dosis, tienen un aroma afrutado.
ResponderBorrarEn cada fase de la descomposición de un cuerpo, desde la etapa fresca, pasando por la de hinchazón hasta la etapa de putrefacción avanzada, se producen un sin número de reacciones químicas.
El olor que desprenden los cadáveres, se trata mayoritariamente de biosíntesis gracias a la falta de oxígeno y producida por una nutrida variedad de procesos metabólicos bacterianos. Este necro sistema microbiano o produce una variedad de sustancias volátiles lideradas por el sulfuro de hidrógeno y otras sustancias que, sobre todo atraerán a los insectos.
El olor distintivo de putrefacción, viene caracterizado por sustancias químicas diaminas cadaverina y putrescina. la identificación de estas sustancias emitidas durante el proceso de la descomposición funciona a modo de una firma química volátil pero que es útil para la ciencia forense. estas firmas químicas cadavéricas pueden permitir la detección de fosas clandestinas. la cadaverina y la putrescina: el aroma de ambos se describe libremente como de” carne podrida", y tienen umbrales de olor muy bajos. es decir, su presencia se ingresa por nuestras fosas nasales a muy baja cantidad.
En la etapa de descomposición inicial según Bornemisza (1957), el cadáver externamente parece que está fresco, pero internamente la ha comenzado la putrefacción, debido a la presencia de bacterias, protozoos y nematodos que están descomponiendo el cuerpo, en esta fase el cuerpo desprende un aroma sutilmente dulce dependiendo de las causas de la muerte.
En la putrefacción, el cadáver se hincha de manera espectacular debido a la presencia de gases internos y va acompañado de un gran desprendimiento de grasas y tienen un olor fuerte a rancio y alimentos podridos. En la Putrefacción oscura los tejidos del cuerpo adquieren una textura blanda, en la que se pueden comprobar que las partes que están en contacto con el suelo adquieren un color oscuro. los gases salen al exterior produciendo un olor muy fuerte que se puede percibir a gran distancia.
En la fermentación butírica, el cadáver comienza a secarse se conoce con la putrefacción caseica y el olor que se percibe es un olor láctico, similar a la leche.
En estado seco del cadáver, únicamente quedan restos de piel, cabellos, uñas y huesos, mantiene un aroma a lácteo fermentado solo que un poco más sutil.
CECILIA, C. R. U. Z. (2017, 24 abril). SCENA CRIMINIS. DESCOMPOSICION CADAVERICA.https://www.scenacriminis.com/ciencias-forenses/descomposicion-cadaverica-que-huele-la-muerte