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| Física Forense y la Criminalística |
La Criminalística de acuerdo con Juventino Montiel (2016) nace de las
ciencias naturales: la Química, la Física y la Biología. El entendimiento de
estas ciencias y la aplicación de metodologías puntuales al estudio del indicio
o evidencia que se producen en la comisión de un delito ayudará a jueces y
abogados en general a entender la realidad y encontrar justicia en los hechos
que han violentado a la sociedad. La física es entonces, una ciencia teórica
experimental que sostiene a la ingeniería forense para aplicarla al entendimiento
de delitos relacionados mayormente con disparo de proyectiles (balística
forense), proyecciones de sangre y los delitos que ocurren en colisiones entre
vehículos (accidentes).
Importancia de la Enseñanza de la Física en Investigadores Forenses.
Es importante entender la física dentro del ámbito forense, y eso implica
que el investigador tenga dominio de conceptos como; masa, cantidad escalar y
vectorial, sistema de unidades, velocidades, aceleración, tipo de fuerzas que
se involucran en un fenómeno, energía cinética, cantidad de movimiento, y por
supuesto; ejercitar la reflexión de leyes naturales desde el ámbito teórico
para luego reconocerlos en lo práctico. Si bien los estudiantes de
Criminalística realizan un esfuerzo intenso para entender estos conceptos, que,
por lo general, no dominan porque han salido de bachillerato con perfiles en
ciencias sociales y no matemáticas o físico-matemáticas, su mayor obstáculo
para abordar adecuadamente la Física Forense es el mental. Los alumnos al oír
que es necesario cursar una materia que se llama Física, lo relacionan con
matemáticas y se cierra una puerta en su interior que, en un aprendizaje
tradicional, sin actividades de descubrimiento, experimentación, y simulación
de los conceptos, no ayudará a introducirse en la resolución de problemas
relacionados con las ciencias forenses. La física forense es necesaria para
entender cómo un objeto en movimiento tuvo relación en el ambiente que
analizamos y cómo ese objeto en sus trayectorias generó indicios que resultaron
en la reconstrucción de un hecho.
La enseñanza de la física forense es primordial para dejar un mapa mental en el
alumno que permita abarcar todas las variables y constantes que afectan a un
accidente, o bien, todos los elementos que generan datos para descifrar la
trayectoria de un proyectil disparado por arma de fuego y develar los puntos
donde ha cruzado. Es importante que el profesor tenga experiencia en el campo
de la criminalística, porque no es suficiente el entendimiento teórico aplicado
a problemas descontextualizados, es necesario dirigir las estrategias al
análisis de videos, de vehículos, de ambientes fuera del aula y de la
demostración experimental, especialmente, de cómo se obtienen los datos y qué
metodologías son adecuadas para la aplicación de la física. En la balística, por
ejemplo; es necesario enseñar cómo reconocer daños en paredes o vehículos que
se relacionan con el paso de un proyectil, identificar las características que
definen si el proyectil ha atravesado un cuerpo y la dirección que ha tomado
después de ello. El entendimiento teórico de las fuerzas que actúan en un objeto
ya sea que esté en movimiento o estático, permiten predecir el trayecto dentro
de un cuerpo y por supuesto la trayectoria y el punto final donde ha quedado en reposo.
La Física Forense y los Accidentes de Tránsito.
Antes de cualquier aplicación de la física es necesario la adecuada y exhaustiva metodología de la Criminalística. Necesitamos una búsqueda de indicios sobre el suelo (huellas de neumático, autopartes, etc) y una buena descripción y toma fotográfica de todo lo que tiene relación con el hecho que se investiga. La fijación fotográfica en este tipo de análisis es uno de los factores más importantes para entender lo que ha ocurrido, desde fotografías a la vía de rodamiento, a los vehículos, a lo que ha quedado tirado sobre el suelo, a perspectivas de cómo era la visibilidad del lugar, su topografía, condiciones climatológicas, condiciones de mantenimiento en caminos y una orientación fotográfica de cómo posicionar los vehículos participantes. A veces, es necesario seguir estudiando los daños de los vehículos ya dentro de un resguardo policial, los daños establecen direcciones y velocidades, respondiendo hacia dónde se movía el vehículo, qué dirección describe la fuerza del impacto, cuántos impactos ha recibido, cuáles son sus correspondencias con otros vehículos. La resultante de la suma de las fuerzas es relevante para conocer hacia dónde ha sido proyectado un objeto o un vehículo al recibir una fuerza de colisión. En este aspecto las cantidades vectoriales como la velocidad, el peso del vehículo, el sentido de su movimiento rectilíneo uniforme, pueden estar sujetas a las deformaciones observadas en los materiales de los vehículos. La energía cinética perdida está relacionada con la magnitud de la deformación de los materiales permitiendo la estimación de las velocidades con las que han colisionado los involucrados.
En las colisiones entre vehículos se cumple el axioma físico de que el vehículo que tenga mayor velocidad o volumen modificará sustancialmente la trayectoria del otro, e incluso, lo arrastrará a su en su propia trayectoria (Martín Hernández Mota, 2010)
La segunda ley de newton, la magnitud del trabajo y el principio de la
conservación de la energía sustentan uno de los cálculos de velocidad más comunes
cuando existe una huella de fricción de neumático. Parafraseando a Antonie
Lavoiser cuando indica que “La energía no se crea ni se destruye”, en el caso
de la huella de fricción, la energía se convierte en trabajo de frenado, que,
en acción y bloqueo de las llantas, dejarán una huella de material de caucho del
neumático sobre la superficie de rodamiento a razón de un coeficiente de
fricción el cual está relacionado con el material de construcción donde circula
el vehículo. Este coeficiente de fricción será variable dependiendo en qué superficie
se apliquen los frenos, o bien, si acaso, los frenos se han accionado sobre el
asfalto y el automóvil salió de la carretera hacia un camino de terracería aún
en acción de frenado, es este caso, deberán usarse dos coeficientes de
fricción. En conclusión, el dominio de principios,
axiomas o leyes físicas permitirá una comprensión mayor de los fenómenos, como
la distancia de percepción de una persona cuando está a punto de colisionar,
trayectos de post colisión, velocidades derrape, reconstrucción del accidente
de tránsito, proyección de personas atropelladas y otros fenómenos más.
Física Forense y la Balística.
Los proyectiles en balística “siguen trayectorias curvas que, reflexionando poco, parecen complicadas. Sin embargo, estas trayectorias parecerán sorprendentemente simples cuando consideres, por separado, las componentes horizontales y verticales del movimiento”. (Paul G. Hewitt, 1996; 58)
El análisis de fuerzas en este estudio es primordial para estimar la
trayectoria de un proyectil. Consideramos la incidencia de la gravedad, el
rozamiento del aire, la atmosfera, temperatura ambiente, la altura sobre el
nivel del mar, el tipo de arma, sus condiciones de conservación y el tipo cartucho
que fue disparado. La fórmula más conocida para el cálculo de la altura de
disparo o vértice de trayectoria incluye, la gravedad (de acuerdo con el lugar
donde se hace el estudio), la velocidad inicial (determinada por el tipo de
arma y tipo de cartucho) y el ángulo de tiro. A esto debemos sumar el resultado
exhaustivo criminalístico de campo, como la posible posición de quién ha
realizado el disparo, la distancia desde donde lo ha realizado y la altura de
acuerdo con la topografía del lugar. Este tipo de información permitirá hacer
correspondencia con heridas producidas, con daños ocasionados a estructuras,
bienes inmuebles o muebles.
Los daños producidos a estructuras por proyectiles, como en el caso de
los hechos de tránsito, nos aportan información relevante de la dirección que
mantenía la trayectoria del proyectil, ya sea que se presenten sobre muros o
sobre materiales como vehículos, es posible establecer si viajaba de abajo hacia
arriba, de arriba hacia abajo, de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, o
bien, si el proyectil iba con una dirección inusual por haber chocado
previamente con un objeto distinto. Además, los trayectos que establece el médico
en personas heridas o fallecidas nos proporcionan también información al
respecto de la dirección al momento de penetrar el cuerpo.
Física Forense y Hematología
También encontramos conceptos físicos en la hematología. No hay ubicación e
identificación de una fuente de sangre partiendo de una mancha o gota sin un análisis
de fuerzas y trayectorias, mientras mayor es la magnitud de la fuerza la sangre
será proyectada de una forma específica con un tamaño característico. El ángulo
de impacto que produzca un patrón de salpicadura nos proporciona la altura de
donde tuvo su origen, el estudio de esas características midiendo el Arc. Seno del
ancho entre el largo de cada gota nos adentra a estimar la trayectoria de vuelo
tangencial de las gotitas individuales partiendo del ángulo de impacto, luego, al
realizar este estudio a varias gotas, se puede encontrar un área de convergencia
extrapolando una línea a través del ángulo de impacto desde cada gotita que
compone el patrón hasta donde interceptan, el resultado, es la fuente de donde
ha salido la sangre, el origen donde se ha producido. Estos datos aportan
información relevante para la reconstrucción de hechos, especialmente, cuando
posicionamos a la victima o al victimario, y en esta forma, entendemos los
mecanismos usados en la comisión del delito.
Paul G. Hewitt (1996) Fisca Conceptual. México. Editorial Trillas. ISBN: 978-968-24-5298-7.
Roberto Jorge Locles (1995) Trayectoria y efectos de los proyectiles en las armas cortas. Ediciones la Roca. Buenos Aires Argentina. ISBN: 950-9714-71-2.
Hernández Mota (2010) Los accidentes de tránsito. Manual Básico de Investigación de Hechos de Tránsito Terrestre 3. México D.F. ISBN 978-607-7799-17-7.
